miércoles, 16 de enero de 2013

Esplendor Buenos Aires, Microcentro

En breve: un hotel boutique de diseño con detalles que sorprenden, una ubicación inmejorable y una gran relación costo-beneficio. Ideal para: venir a un evento cool, trabajar en el centro hasta tarde o venir de compras y tour con tu pareja.

Dicen que hay una sola oportunidad para dar una primera buena impresión. Y el Esplendor Hotel Boutique Buenos Aires, lo logra. Desde los recepcionistas con nuca y sienes rapadas, uno advierte que se trata de un lugar con un toque. Y si la habitación todavía no está disponible y tenés que ir al baño del lobby, eso de entrar en un espacio "mixto" con un artístico espejo de piso a techo, lo termina de confirmar: se trata de un espacio con concepción internacional y conceptos de vanguardia.

En ésta, mi segunda estadía en el lugar, opacaron detalles de deficiencias en el cuidado: como falta de toallas de papel y rollos de papel higiénico en el baño. Detalles simples que no deberían fallar.

Pero no dejemos que el árbol maltratado nos impidan ver el bosque. Cuando tomás el ascensor y te deposita en los pisos superiores, la muestra permanente de cuadros de gran formato del proyecto Mondongo que engalana los espacios comunes es digna de una sala del Malba. Gardel está hecho con alfileres, Evita con pedazos de pan, Monzón con pedazos de vidrio y Warhol (el único foráneo), con preservativos de colores.

Puertas de 4 metros de alto dan paso a las habitaciones, donde la iluminación y el diseño dan la bienvenida. Detalles como pisos de parquet, un hilo de luces de led detrás del panel del respaldo de la cama o baños zonificados, hablan de la atención por la estética.

El Esplendor tiene una ubicación inmejorable en el centro. Está -sí, parece increíble  en el mismo edificio de 1880 declarado Monumento Nacional que las Galerías Pacífico. en San Martín 780, paralela a la peatonal Florida y en la esquina de Av. Córdoba.

Digno de destacarse es el business center, una sala en el entrepiso con dos iMacs de 21 pulgadas, mesa de pool y máquina vintage de videojuegos, siempre a media luz y muy buena música, suave.

Para sufrir: el aire acondicionado. Imposible bajarlo a menos de 20 grados, aunque el termostato diga otra cosa. Esta vez, hice que viniera el técnico y directamente me lo apagara.

Si vas a trabajar todo el día corrido y no tenés ganas de salir a buscar dónde cenar, el happy hour del bar de abajo es para aprovechar. Tiene unos precios "no-buenos-aires": una degustación de pizzas más dos tragos $ 50 y cosas por el estilo. También precios acomodados para el room service.

Tarifas: es un hotel de más de $ 500 la habitación doble. En enero 2012, con promoción de Hoteles.com pagué $ 490 con desayuno.

Wi-fi: sí, en habitación, bar  y espacios comunes (la conexión es bastante mala en todos lados, incluso en las ostentosas Macs del Business C.)
Gim: no.
Piscina: no.
Desayuno: americano.